Las 7 causas principales de las pérdidas en el sector retail y cómo abordarlas estratégicamente.
Aunque no todas las empresas del sector retail enfrentan un aumento sostenido en las pérdidas de su inventario, los estudios revelan que estas pérdidas continúan creciendo a pesar de los esfuerzos destinados a controlarlas.
Tras más de 25 años de análisis en prevención de pérdidas, seguridad corporativa, gestión de riesgos y control de inventarios, en sectores como alimentación, moda, perfumería, farmacia, parafarmacia, electrónica y distribución hotelera, entre otros, hemos identificado las 7 principales causas que explican esta problemática:
- Cambios en los patrones de consumo: Las transformaciones en el comportamiento del consumidor han impactado directamente en las ventas y los márgenes de beneficio.
- Presión por optimizar costos: Existe una creciente necesidad de reducir gastos y perfeccionar la eficiencia operativa en un entorno altamente competitivo.
- Expansión del parque de unidades de negocio: El incremento en el número de establecimientos genera una mayor complejidad para captar clientes por cada unidad operativa.
- Cadena de suministro más compleja: La diversificación de surtidos y la logística añadida complican la gestión eficiente del inventario.
- Dependencia de una reposición eficiente: Hoy en día, hasta el 60% de la rentabilidad depende de una gestión óptima de la reposición en toda la cadena de suministro.
- Consumo más austero: Los hábitos de consumo más prudentes y orientados al ahorro afectan directamente los ingresos del sector minorista.
- Impacto de la inseguridad: El retail es uno de los sectores más expuestos a los efectos de la inseguridad en la economía moderna.
La solución: Un enfoque estratégico para maximizar resultados
La implementación de un plan integral de seguridad corporativa y patrimonial, que abarque la prevención de pérdidas, la gestión de riesgos, el control de activos y la optimización de la cadena de suministro, puede transformar significativamente los resultados financieros.
Las empresas que adoptan estas estrategias logran no solo contener sus pérdidas, sino también mejorar notablemente su margen operativo, impactando de forma directa en la última línea de su cuenta de explotación.