La seguridad corporativa como catalizador del crecimiento empresarial: Impacto directo en los resultados.
En el entorno empresarial actual, caracterizado por una alta competitividad y un panorama económico incierto, la gestión estratégica de la seguridad corporativa y la prevención de pérdidas no es un gasto, sino una inversión esencial. Renunciar a implementar medidas efectivas en estas áreas no solo supone un riesgo financiero significativo, sino que podría interpretarse como una falta de responsabilidad frente a los retos actuales.
Cifras que marcan la diferencia
Tomemos como ejemplo una organización con una facturación anual de 100 millones de euros.
Un plan integral de seguridad corporativa podría reducir la pérdida conocida y desconocida en un 50% en un plazo de dos años, pasando de 2 millones de euros a 1 millón de euros.
Este impacto directo en la cuenta de resultados genera un incremento del EBITDA del 72%, pasando de 1,39 millones de euros a 2,39 millones de euros.
Por el contrario, un aumento del 50% en estas pérdidas, generaría un decremento de 1 millón de euros a 2 millones de euros, pudiendo reducir el EBITDA en un 42%, llevándolo de 2,39 millones de euros a 1,39 millones de euros.
¡¡¡ Renunciar a estas oportunidades implica no solo asumir riesgos innecesarios, sino también perder competitividad y comprometer el crecimiento sostenible de la organización !!!
Algunas acciones clave para transformar estos riesgos en oportunidades:
Para mitigar pérdidas y potenciar el rendimiento financiero, proponemos una estrategia integral en seguridad corporativa y patrimonial que aborde los principales puntos de fuga y fortalezca las áreas críticas de la empresa tales como entre otros muchos los siguientes:
- Implementación de planes de seguridad corporativa y patrimonial: Diseñando soluciones personalizadas que protejan tanto los activos físicos como los recursos intangibles de la organización.
- Análisis exhaustivo de la cadena de suministro: Identificando vulnerabilidades en los procesos logísticos, almacenamiento y de aprovisionamiento que puedan derivar en pérdidas conocidas o desconocidas.
- Investigaciones internas especializadas: Detectando y mitigando riesgos internos, como fraude, hurtos o malas prácticas operativas, que afectan directamente al EBITDA.
- Formación y concienciación de empleados: Inviertiendo en capacitación continua para fortalecer la cultura de seguridad y prevención en todos los niveles de la organización. Disponemos de un programa altamente efectivo que llevamos impartiendo durante años de 3 cursos en seguridad corporativa, prevención de pérdidas y diseño de procedimientos operativos de seguridad corporativa/patrimonial.
- Monitoreo y auditorías regulares: Evaluando y revisando periódicamente los sistemas de seguridad operativa, seguridad física, seguridad electrónica, procedimientos, políticas y normativa interna para garantizar su efectividad y adaptabilidad a los nuevos desafíos del sector.
- Planificación estratégica de planes/presupuestos: Asignando recursos adecuados para la prevención de pérdidas y la protección de activos, alineando los objetivos de seguridad con los resultados financieros deseados.
El impacto directo en la cuenta de resultados
No actuar con determinación en este ámbito tiene un impacto directo en la línea de flotación de las organizaciones. Cada pérdida no gestionada representa una oportunidad perdida de mejorar el margen operativo, fortalecer la competitividad y garantizar el crecimiento sostenido.
Contáctenos hoy mismo para descubrir cómo una estrategia integral en seguridad corporativa y prevención de pérdidas puede transformar estos desafíos en oportunidades de mejora y crecimiento sostenible. En un mundo empresarial donde cada decisión cuenta, tomar las medidas correctas en el momento adecuado marcará la diferencia entre liderar el mercado o quedar rezagado.